Coronavirus: Una sociedad desobediente marcada por la falta de disciplina urbana que los caracteriza

Pese a las restricciones, los guayaquileños siguen saliendo a las calles. Especialistas en el comportamiento humano analizan el tema

Aunque los casos aumentan y el llamado a que la ciudadanía permanezca en casa para reducir así el riesgo a que el coronavirus se propague; hay quienes todavía creen que la cuarentena no es otra cosa que un periodo de vacaciones. Lamentablemente.

La noche del miércoles, luego de ya haber sido declarado el país en estado de excepción, en Guayaquil, donde se reporta el mayor número de casos, 197 personas fueron detenidas por incumplir con la norma. “No puede ser que tengamos más crecimiento en detenidos que contagiados”, dijo en ese entonces la ministra de Gobierno, María Paula Romo.

Y es que basta asomarse por la ventana para ver que, sin importar la hora, la gente deambula por las calles y no de uno en uno, ni separados por un metro de distancia. Solo en la ciudadela Colinas de la Alborada, en el norte de la ciudad, ayer alrededor de las 09:00, una pareja destinó al menos 20 minutos de su tiempo a ejercitarse en un parque del sector. Ninguno llevaba mascarilla, ni guantes, al igual que otro grupo de jóvenes que, a pocos metros, se paseó con un balón en mano.

La idiosincracia del porteño ha incidido en que se rompan las reglas y eso es malísimo, hay que corregirlo.

“No entiendo realmente por qué están haciendo caso omiso a las recomendaciones mundiales. Esto no es juego, pero pocos realmente lo entienden. Es la viveza criolla del guayaquileño la que prima sobre la seguridad”, se quejó Ana María Burbano, de la ciudadela Álamos Norte, quien desde su balcón observaba el panorama.

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Covid-19 tiene mayor incidencia en #Ecuador en personas de 20 a 49 años

#ATENCIÓN

El Covid-19 tiene mayor incidencia en #Ecuador en personas de 20 a 49 años, según las cifras oficiales.

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Funerales en la estricta intimidad, una dolorosa consecuencia del confinamiento en Italia

El confinamiento general en varios países europeos afecta también a los funerales que se celebran en la más estricta intimidad, una condición que puede dejar secuelas a los allegados que no pueden acudir para despedirse, según los psicólogos. “Lo que voy a decir es terrible (…) Debemos limitar al máximo los desplazamientos e incluso en estas circunstancias, no podemos transgredir la regla”, dijo esta semana el primer ministro francés, Edouard Philippe, interrogado en televisión respecto a una telespectadora que deseaba asistir al entierro de un amigo. Las autoridades precisaron que en su estrategia para combatir el coronavirus, solo se autorizaba la presencia de 20 personas acompañando al difunto en cementerios y crematorios. Este número máximo autorizado, así como las restricciones de desplazamientos, pueden impedir a los nietos despedirse de una abuela, por ejemplo. “A nuestro pesar, mi hermana y yo renunciamos a ir a las exequias”, explica Emmanuelle Caradec, residente en París, cuya abuela falleció en una residencia de ancianos en Nantes (oeste) . Sin libro de condolencias  La Conferencia Episcopal de Francia indicó por su parte que tampoco habría misas, sino una simple “celebración”. Las bendiciones pueden celebrarse también en el cementerio o el crematorio. Pero no hay libro de condolencias por motivos sanitarios y los participantes no pueden consolarse abrazándose. Por su parte, el Consejo Francés del Culto Musulmán decidió suspender el aseo habitual a los difuntos. Las medidas afectan inclusive a las celebridades. La familia de la directora de cine Tonie Marshall, fallecida la semana pasada, tuvo que renunciar a organizar una misa, así como la familia de la actriz Suzy Delair, que murió a los 102 años. “Suzy falleció en una residencia de ancianos que ya estaba confinada” por el coronavirus, dijo su amigo François Bellair, si bien la actriz no murió debido a esta enfermedad. “No estuvimos autorizados a acompañarla durante sus últimos días. Eso fue lo más difícil”, añadió. Multas en Italia Italia, primer país europeo que confinó a su población, fue todavía más lejos al suspender todas las ceremonias religiosas, “incluidos los entierros”. El miércoles, en la ciudad italiana de Bérgamo, muy golpeada por el virus, los autos fúnebres esperaban en fila frente a la valla cerrada del cementerio Monumental. “Cerramos el cementerio para que la gente no tomara el autobús desde la ciudad para despedirse de sus allegados”, explicó el alcalde Giorgio Gori. “Pero abrimos el velatorio y la capilla para colocar numerosos féretros”, dijo. Las bendiciones fueron breves. En Sicilia, 48 personas fueron incluso multadas por haber seguido un cortejo fúnebre. En España los entierros no han sido aún prohibidos. Pero en Madrid o Cataluña, las ceremonias para las víctimas del coronavirus han sido prohibidas. El padre de Elena Guijarro, una terapeuta, murió a los 60 años, mientras que su hermano y su madre se vieron infectados y tuvieron que ser hospitalizados. “Lo enterramos hoy, no tenemos derecho a velarlo (…) solamente seremos cuatro o cinco personas”, se lamenta. En Viena, los asistentes a un entierro ya no pueden lanzar un poco de tierra encima del ataúd antes de cerrar la cripta, y en Eslovenia, los miembros de la familia, los únicos autorizados, deben respetar una distancia de 1,50 metros entre si. Para atenuar la tristeza, algunas empresas como el grupo francés de pompas fúnebres Advitam, o el español Memora, propone ofrecer “ gratuitamente un servicio de transmisión en video de las ceremonias de exequias de todas las familias ” . “Encender una vela”  Pero en estas circunstancias, el luto no puede llevarse a cabo debidamente, según los expertos. “No pongo en duda la necesidad de estas medidas ni su urgencia, pero tienen consecuencias humanas”, afirmó Christian de Cacqueray, responsable del Servicio Católico de Funerales. “El trauma de centenares de familias para quien el evento no estará a la altura será terrible”. “El contacto humano es muy importante en estas situaciones. Es muy extraño, todo se ha vuelto aún más frío de lo habitual”, se lamenta Fernando Sánchez, director de comunicación de Memora, en España. “Para un miembro de la familia o un amigo, no poder acompañar al difunto hasta el final puede representar un golpe psicológico duradero”, confirma a la la psicóloga Marie-Frédérique Bacqué, profesora de psicopatología en la Universidad de Estrasburgo y autora de obras de referencia sobre el luto. “La única solución es sustituirlo con el pensamiento. Encender una vela es el símbolo más sencillo y más evocador, pensando en la persona a la que se quería, colocando fotos y flores. Es la mejor solución a la espera de visitar más adelante la tumba”.

Italia bate de nuevo el récord de muertos por coronavirus: 793 en 24 horas

Italia registró en las últimas 24 horas 793 fallecimientos por el nuevo coronavirus, un nuevo récord, lo que sitúa el balance total en 4 825 muertos, tras un mes de pandemia, según las cifras de Protección Civil. Las autoridades italianas anunciaron 6 557 nuevos casos positivos, otro récord inquietante. La región de Lombardía (norte), cuyos servicios médicos están desbordados, registró la gran mayoría de decesos (546) y la mitad de los casos nuevos. El pasado viernes 21 de febrero, Adriano Trevisan, falleció en un hospital cerca de Padua, en el norte de Italia. Fue el primer muerto por coronavirus en Europa. Más de 4 000 muertos después, la Italia de hace un mes pertenece al pasado. Es cierto que en una decena de municipios del norte, los parques cerraron y se tomaron medidas de confinamiento en Codoño, cerca de Lodi, donde llegaban los periodistas, a menudo sin mascarilla. Pero el primer ministro Giuseppe Conte tranquilizó a los ciudadanos: “Todo está bajo control”. Al día siguiente de la muerte de Adriano Trevisan, los diarios consagraron su portada al coronavirus: “El contagio asusta a Italia” (La Stampa), “Miedo en el norte” (La Repubblica). Pero este miedo no cundiría realmente entre los italianos hasta el fin de semana del 7 y 8 de marzo, cuando ante el fuerte aumento de casos en el norte, sobre todo en Lombardía, se imponen medidas de confinamiento a diez millones de habitantes. Miles de personas huyen, a menudo hacia el sur, llevándose con ellos sin saberlo una gran bomba de efecto retardado. Entre los casos positivos en Apulia, en el talón de la bota que es el mapa de Italia, muchos son familiares de los que participaron en este éxodo. 26 personas han muerto en esta región. img_5906-1

A comprar en los mercados de Rumiñahui según el último digito de su cédula

Para comprar en tres mercados de Sangolquí solo lo podrá hacer con cédula de identidad en mano y si el último dígito corresponde con el día que se podrá hacer. Así lo dispuso el COE cantonal de Rumiñahui. Los mercados autorizados para la comercialización de productos de primera necesidad son el Mercado Cerrado Turismo (ubicado en el centro de Sangolquí), Mercado San Sebastián (barrio San Sebastían) y Plaza César Chiriboga (a pocas cuadras del mercado principal de Sangolquí). La atención será de lunes a domingo, de 06:00 a 15:00. Para ingresar a cada uno de esos centros de abastos hay que tomar en cuenta el último dígito de cédula.

Es decir, el lunes, miércoles, viernes y domingo lo podrán hacer aquellas personas cuya cédula termine en número impar. En cambio, el martes, jueves y sábado únicamente aquellas que termina en número par. A más de llevar la cédula, los usuarios de estos centros de abastos deberán acudir a hacer su compra con mascarilla y guantes. Y una sola persona por familia. El Municipio de Rumiñahui alertó que se restringirá el ingreso a quienes presenten afecciones respiratorias, personas de la tercera edad y niños. Esas medidas se tomaron para cuidar la salud de las familias y evitar contagios.

Al ingreso de cada centro de abastos estarán agentes de control municipales, ellos serán quienes revisarán la cédula de los usuarios y si incumple con lo dispuesto no podrán ingresar. Esta medida será indefinida, hasta que se vea un cambio en las disposiciones de Gobierno, indicó el de Rumiñahui. Al mismo tiempo se controlará la posible especulación en los precios, a cargo de la Dirección de Fomento Productivo y Salubridad. Esta mañana también se realizó la entrega de canastas con productos básicos a familias vulnerables de las dos parroquias rurales de Rumiñahui: Rumipamba y Cotogchoa.

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