Coronavirus: Dos nuevos cementerios para Guayaquil

Luego de que EXTRA publicara una serie de notas dónde se refleja el viacrucis que experimentan hoy las decenas de familias guayaquileñas que buscan encontrar un lugar para enterrar a sus familiares, que han fallecido a causa del coronavirus, la alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, anunció finalmente, la noche del lunes, la construcción de dos cementerios. Pero, si bien se sabe dónde estos se ubicarán, aún hay detalles que quedan en el aire.

El primero será habilitado en el sector de La Casuarina, en el noroeste de la urbe, donde ayer iniciaron los trabajos de desbrozado. El segundo, consiste en la ampliación del actual cementerio Ángela María Canalis, situado en el suburbio del Puerto Principal.

En las últimas dos semanas, como lo ha constatado este Diario, en este último camposanto los familiares podían enterrar a sus difuntos solo a través de la exhumación, es decir, podían acceder a los nichos quienes ya tenían familiares reposando en ellos.

“Traje estas fundas negras de basura para sacar en ellas a mi padre, quien murió hace más de siete años y ubicar el cuerpo de otro familiar en esa bóveda”, contó a este Diario Viviana Macías, quien hacía la fila de más de 80 personas.

Es que el cementerio del suburbio, como comúnmente se lo conoce, permanece colapsado por la cantidad de solicitudes de entierro, al igual que el resto de camposantos de la ciudad.

Según Jorge Wated, quien lidera la fuerza de tarea de levantamiento de cadáveres, al día se sepultan 150 fallecidos en el cementerio Jardines de la Esperanza; 120 en el camposanto Parque de la Paz y 120 en el cementerio de la Junta de Beneficencia. El promedio habitual, antes de la pandemia, era de 30 a 40 en cada uno.

El clamor de los familiares y vecinos que piden ayuda para enterrar de forma rápida a sus seres queridos, además del costo económico que esto conlleva, fue lo que llevó a la alcaldía, varias semanas después del inicio del problema, a tomar esta medida.

Entre ambos espacios suman 12 hectáreas. EXTRA le consultó al Departamento de Comunicación del Municipio la fecha en la cual estarían disponibles los camposantos, cuál es la capacidad de difuntos a enterrar y cómo los familiares de las personas caídas en esta pandemia pueden acceder a uno de los espacios. Prometieron una respuesta que aún no llega.

Pese a que Viteri aseguró que tanto el terreno como la sepultura serán entregados de forma gratuita (para agilizar el proceso entre quienes más lo necesitan), en las redes sociales, tras el anuncio, varios ciudadanos se quejaron de que sí están cobrando cuando se solicita un espacio.

“Deben controlar que se cumpla la orden de que sea gratuito”, dijo Orlando Sandoya, catedrático, quien vive en el sector de La Casuarina y teme que no se tomen todas las medidas para evitar que el nuevo camposanto se convierta en foco infeccioso para los moradores.

Con estas áreas ya son cuatro cementerios que inician su habilitación o funcionamiento en esta semana en Guayaquil.

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto

El emotivo mensaje que compartió un médico ecuatoriano antes de morir

La muerte del médico ecuatoriano Óscar Miguel Cabrera generó conmoción en las redes sociales, este 6 de abril de 2020, en medio de la emergencia sanitaria que vive el país debido a la propagación del COVID-19.

Graduado en la Universidad Central del Ecuador, el profesional hacía un posgrado de Oncología y laboraba actualmente en el Hospital Eugenio Espejo de Quito.

El pasado 1 de abril compartió en su cuenta de Facebook un mensaje muy conmovedor. Pedía a su familia que estuviera tranquila porque, aunque él estaba en riesgo por la pandemia, seguía el camino que eligió y que está al servicio de la gente.

Seis días después, en aquel muro donde hace poco le pedían que se cuidara, ahora escribían sus familiares y amigos mensajes de condolencias y dolor por la irreparable pérdida. “Gran médico, te vamos a extrañar… cada persona que te escribe te rinde un homenaje”, se leía en uno de los comentarios.

Cabrera, nacido en Quevedo hace 28 años, era también el administrador de dos páginas de Facebook llamadas ‘YO MÉDICO’ y ‘Eugenio Médico y Meme’. Allí compartía con humor anécdotas de su profesión.

La causa de su muerte aún no ha sido revelada. Sí indicaron sus compañeros cercanos que no se trataba de COVID-19.

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto

350 ataúdes de madera (no de cartón, como hizo el Municipio) serán enviados a Guayaquil

En Cuenca, la empresa Colineal tendrá lista la primera producción de 400 ataúdes para el viernes 17 de abril y ya tiene destino. El 70%, es decir al menos 350, irá para Guayaquil, el 15 % para Machala y el 15 % restante se quedará en Cuenca.

Y aunque esperan que la demanda del mercado no llegue a un punto más alto, tienen por ahora la capacidad de producir 2000 cofres al mes.

Se recalcó además que esta actividad será únicamente mientras dure la crisis del coronavirus porque esa no es su actividad principal.

Este proceso se inició como un tema de solidaridad con las provincias más afectadas con fallecidos del COVID-19 y la necesidad de mantener el trabajo para sus obreros.

Por ahora desarrollan prototipos y hasta el próximo viernes 17 tendrán listos los primeros productos. El 70 por ciento irá a Guayaquil, la ciudad más golpeada por esta pandemia y donde la gente clama por una sepultura digna.

Colineal es una de las empresas cuencanas con mayor renombre nacional e internacional en la fabricación de muebles. Actualmente genera trabajo a cerca de 860 personas y desde que inició la emergencia cerraron su planta para evitar un posible contagio.

Sofía Maldonado, jefa de marca de Colineal, mencionó que cerca al 2014 construyeron algunos féretros para un pedido internacional específico, pero que luego perdieron el contacto y retomaron su actividad normal.

Sin embargo, desde que se empezó a agudizar la crisis sanitaria tuvieron pedidos desde diferentes provincias del Ecuador. Es así tomaron la materia prima que tenían en su bodega para empezar con los prototipos. La ejecutiva aclaró que no compraron nuevos materiales, sino que utilizaron los que iban a ser destinados a los muebles. 

Fuente: El Universo, 1er Impacto

Un cuerpo de salud debilitado espera lo peor de la pandemia en Guayaquil: testimonio de varios médicos

El nuevo coronavirus en Guayaquil está llevándose por delante a médicos y enfermeras, la primera línea de choque contra la pandemia. La velocidad de contagio dentro del sistema de salud de esta ciudad ecuatoriana, ya minado por la ola de pacientes, podría debilitarlo aún más antes de que llegue lo peor. Se espera que en las próximas semanas mueran hasta 3.500 personas por la covid-19 solo en la provincia de Guayas y su capital, Guayaquil, una de las urbes más castigadas en América Latina, según proyecciones oficiales.  Van más de 3.747 casos con 191 muertos en Ecuador desde el 29 de febrero, según el Gobierno. Un 67% de los contagios se concentra en esta zona del país de 17,5 millones de personas.  El viceministro de salud, Ernesto Carrasco, había declarado la víspera que 1.600 trabajadores del aparato sanitario estaban infectados. Pero el titular de la cartera, Juan Carlos Zevallos, precisó este lunes que ese número corresponde a casos sospechosos, mientras que los contagiados en el sistema de salud llegan a 417. “Tenemos equipo, camas, espacio, pero nos hace falta personal”, dijo Carrasco, mientras el país cuenta con 4.165 centros de salud, tres cuartas partes en el sector público. – Sin protección –La AFP escuchó a varios médicos y enfermeras que pidieron reserva de identidad por temor a sanciones.  “Fuimos a la guerra sin armas”. Encerrada en su habitación con síntomas del nuevo coronavirus, una enfermera de 55 años describe así su dolor por lo ocurrido con colegas en Guayaquil, donde cinco han muerto y 80 están contagiados, según el gremio local. “No se prepararon con los insumos adecuados sabiendo que esto ya venía arrasando Europa”, lamenta. Por teléfono cuenta que a la emergencia ingresó “bastante (paciente) sintomático, pero como no había pruebas para hacer simplemente les trataban como una gripe y ‘vayan para la casa'”.  Además, “no nos daban los elementos de protección personal, igual no se puede negar la atención y nos tocó salir a atender a los pacientes como estábamos”. El gobierno de Lenín Moreno, que decretó el toque de queda para enfrentar la propagación y este lunes ordenó el porte obligatorio de mascarillas en el espacio público, soporta también las críticas por el temprano colapso del sistema mortuorio en Guayaquil, una de las ciudades más pobladas del país, con 2,7 millones de habitantes. La medida de excepción ralentizó el servicio funerario, que en algunos casos dejó de prestarse porque los trabajadores temían contagiarse. Cientos de cadáveres pasaron días en sus viviendas antes de que fueran retirados por militares y policías. Otros cuerpos también tardaron en ser recogidos en las calles, bajo la sospecha de que murieron por la pandemia. Esa situación, en una ciudad caliente y húmeda como Guayaquil, aumentó el pánico. – Cuerpos en emergencia –Un médico que está en la primera línea de acción relata lo que está ocurriendo en las salas de emergencia: “Lamentablemente mandamos a las personas a morir en la casa porque no tenemos nada que ofrecer, no hay ni siquiera tomas de oxígeno”. “Son centenares de familiares y personas que están clamando ayuda” en hospitales, pero ahí no hay más que ofrecer “que cadáveres”. Incluso ya se ven cuerpos en los pasillos de emergencia, agrega. La pandemia, que ya mató a más de 75.000 personas en el mundo, desbordó muy pronto al sistema de salud en Guayaquil. Al menos 45 médicos han muerto en Guayas, según un recuento del gremio que incluye a afectados por la pandemia y a quienes no pudieron tratarse otros males ante la saturación del servicio hospitalario. El presidente de la Federación Médica Ecuatoriana (con sede en Quito), Santiago Carrasco, advierte que el sistema de salud “está bajo mucha presión” y “el uso de camas es impresionantemente alto”. Coincide Liliana Triana, vocera del Colegio de Enfermeras del Guayas: “Todos los hospitales están colapsados, han llegado a su tope máximo de atención”. El gobierno pretende habilitar en todo el país 900 camas hospitalarias en albergues, ante la proyección de que un 20% del total de infectados requiera atención clínica y un 6% de ellos ingrese en terapia intensiva. Solo para Guayas están previstas 200 unidades de cuidados intensivos, que se sumarán a las 357 que ya operan, según el viceministro de Salud. La cartera anunció igualmente la contratación de 769 médicos. Guayaquil estuvo expuesta al contagio por “los pobres controles epidemiológicos en las fronteras aeroportuarias” antes de que la crisis estallara, señala a la AFP Esteban Ortiz, médico salubrista y catedrático de la privada Universidad de las Américas de Quito.  Luego se hizo evidente el “debilitamiento del sistema público de salud en los últimos años”, que siguió a una “política encaminada a reducir el tamaño del Estado sin discreción”, agrega. 

Fuente: Vistazo, 1er Impacto

Las reacciones de Rafael Correa y Alexis Mera tras ser sentenciados a 8 años de prisión

Este 7 de abril, los jueces declararon culpables al expresidente Rafael Correa y al exvicepresidente Jorge Glas de ser autores mediatos por instigación. Y fueron sentenciados a ocho años de prisión.

Tras darse a conocer la resolución, los involucrados reaccionaron mediante redes sociales.

Alexis Mera dijo que no le sorprendió el fallo”lleno de mentiras” y negó recibir dinero.

No me extraña el absoluto el fallo, lleno de mentiras contra mi. Jamás recibí dinero de campañas y lo probé. Pero estos jueces venales tienen que obedecer órdenes. Vamos a la apelación!

REACCIÓN DE RAFAEL CORREA 

En el fallo se dispone la pérdida de los derechos de participación política por el tiempo de 25 años, de todos los condenados, contados a partir de que esta sentencia se ejecutoríe, conforme lo prevé al artículo 68 COIP, para lo cual, ofíciese al CNE

Por su parte, el expresidente Rafael Correa dijo:”Esto era lo que buscaban: manejando la justicia lograr lo que nunca pudieron en las urnas”.

Fuente: Metro Ecuador, 1er Impacto