Parece curada, pero 33 días después aún tiene coronavirus. Una presentadora de noticias alerta sobre los riesgos de la salida gradual del confinamiento en Ecuador

Ya no tiene los síntomas de las primeras semanas y tras una segunda prueba esperaba la confirmación de estar curada, pero la presentadora de noticias de Canal Uno Stefany Camacho tendrá que seguir en cuarentena el 4 de mayo, fecha en que Ecuador pasará del confinamiento al distanciamiento social, una segunda fase de la lucha contra el COVID-19 que el Gobierno central ha puesto en manos de los municipios, cuyos alcaldes decidirán el nivel de relajación de las restricciones mediante un sistema de colores del semáforo.

Ella se siente bien, pero han pasado 33 días y el virus que ha contagiado a más de 20 000 personas en el país aún sigue en su cuerpo. Si no supiera que sigue contagiada podría empezar a retomar las actividades que el sistema de semáforo permita en cada lugar.

Guayaquil, epicentro de la crisis sanitaria de Ecuador, no relajará las medidas, ha anticipado la alcaldesa Cynthia Viteri, pero los ciudadanos, desde comerciantes informales hasta empresarios, esperan la reapertura de la economía en el puerto principal.

“Yo pongo en consideración mi caso porque 33 días después, con una segunda prueba, aún sigo dando positivo y aunque me siento bien y me estoy ejercitando, el doctor me dijo que si tengo contacto con alguien todavía puedo contagiar a otras personas”, contó la presentadora de noticias a través de un video en sus redes sociales.

Camacho todavía debe estar dos semanas más aislada antes de hacerse una tercera prueba para saber si ya está libre del COVID-19. Pero le preocupa el hecho de que muchas personas puedan sentirse bien, como ella, y salir desde el 4 de mayo sin una prueba que ponga freno a la propagación del virus.

“Sentirse bien no es sinónimo de ya no contagiar a nadie”, advierte la comunicadora, en confinamiento desde el 19 de marzo cuando empezaron sus síntomas.

Desde esa fecha empezó a contar los días del suplicio. El 24 de marzo le tomaron el examen que -días después- confirmaría el contagio. Dos semanas con síntomas y dos tomografías después revearon que la neumonía que le diagnosticaron había desaparecido.

Por eso, cuando el 14 de abril le hicieron el segundo examen, sentía que estaría de salida, no de su casa literalmente, sino de la enfermedad. Pero hace pocos días llegó el resultado que hoy es el origen de la alarma: más de un mes y sigue siendo un caso positivo.

¿Qué pasa con los que se sienten bien y nunca averiguaron si no son positivos?

Su interrogante invita a la reflexión sobre si el sistema sanitario está realmente preparado para asumir las consecuencias de los imprudentes, que hay por montones en una ciudad que se ha caracterizado por irrespetar la cuarentena, lo mismo en barrios pobres o ricos, como ha quedado demostrado en operativos policiales y de tránsito.

De momento, Guayaquil pretende evitar aglomeraciones en el sistema de transportación pública Metrovía. Se han pintado franjas amarillas afuera de cada parada para señalar el distanciamiento que ahora mismo, en plena crisis, los usuarios no respetan dentro de los buses articulados que recorren la ciudad. 

Fuente: El Universo, 1er Impacto

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