Captan infidelidad de periodista mientras realizaba una videollamada

La cuarentena por el coronavirus ha obligado a millones de personas en todo el mundo a adaptarse a esta nueva realidad en la que no salir de casa por lo que la mayoría de las cosas se deben hacer a través del computador.

Esto ha traído algunos inconvenientes, ya que debido a que se mezcla lo laboral con lo cotidiano, se ha visto más de una escena en la que aparece un familiar en segundo plano mientras la persona está realizando una importante videollamda con su jefe.

Pero también ha dejado en evidencia a los infieles, como lo que ocurrió en España con un periodista que fue descubierto con otra mujer.

Se trata de Alfonso Merlos, que realizaba un despacho a través de una videollamada desde su casa para el programa “Estado de Alerta”. Mientras conversaba con las personas del canal, en el tiro de cámara se cruzó una mujer desnuda sin que él se percatara.

Según la prensa de farándula española, la mujer sería Alexia Rivas, otra profesional de las comunicaciones. El problema es que Merlos mantiene una relación desde 2019 con Martes López, otra periodista, según señala ABC.

“Es una situación muy desagradable. Sé quién es perfectamente esa mujer”, dijo López cuando se le consultó sobre el polémico video.

Al ser consultada por la prensa de espectáculos, Rivas  no confirmó pero tampoco desmintió lo ocurrido. “Claro que he hablado con él. Estamos bien los dos, estamos muy tranquilos. Estamos muy contentos”, señaló.

Fuente: RTS, 1er Impacto

Un millón de pruebas para diagnosticar el COVID-19 se aplicarán en 80 días

El Gobierno tiene previsto en 80 días realizar un millón de pruebas para detectar el coronavirus. Así lo anunció el presidente Lenín Moreno durante una cadena nacional.

Moreno explicó que se ha logrado incrementar en cuatro veces la capacidad para hacer estos test.

Dijo que antes se efectuaban 400 exámenes diarios y ahora se contabilizan más de 1 500.

Comentó que la decisión para pasar al distanciamiento obedece a que se ha reducido la velocidad de expansión del virus y el número de fallecidos, principalmente, en Guayas.

Sostuvo que durante dos meses se aumentó la capacidad hospitalaria con la dotación de camas para las Unidades de Cuidados Intensivos. De 439 se pasó a 800, con el fin de evitar la saturación en las casas de salud.

A esto añadió las 4 924 camas dispuestas en 56 albergues que se suman a las 10 388 en todo el territorio nacional.

Sostuvo que el esfuerzo que ahora se hace no será en vano para “levantarnos como país”.

Fuente: Pichincha Universal, 1er Impacto

Carchi sufre efectos de concentración de ciudadanos extranjeros que intentan ingresar a Colombia

El hermetismo del Gobierno de Colombia para dejar pasar a sus connacionales y a ciudadanos venezolanos a su territorio genera que en la zona de Rumichaca se registren incidentes que repercuten a la provincia del Carchi.

La ministra de Gobierno, María Paula Romo, señaló que Colombia mantiene una estructura que incluso impide el paso de sus compatriotas.

Indicó que el canciller José Valencia envió comunicaciones al Gobierno de Colombia para buscar una salida a esta situación.

Aclaró que por la emergencia sanitaria debido a la pandemia no está permitida la circulación de transporte de pasajeros y añadió que tiene información que algunas prefecturas y municipios habrían ayudado a grupos de ciudadanos venezolanos y colombianos con buses para evitar el problema en sus provincias y trasladarlo a la zona norte.

Aclaró que se han sancionado a los dueños de los buses que participaron en este trasladado y exhortó a ser responsables con la provincia del Carchi para no trasladar ahí el conflicto.

Romo se mostró consciente de que para ese grupo de personas que vivían del día a día, las actividades económicas están paralizadas y que por eso se movilizan.

No se descarta un corredor humanitario, pero para ello señaló que se realizan conversaciones, en vista de que la circulación de personas está prohibida.

Fuente: Pichincha Universal, 1er Impacto

Ruidoso fracaso de un modelo

¿Qué es un modelo exitoso de ciudad? Hay muchas respuestas posibles y todas tienen en común un puñado de consideraciones elementales: modelo exitoso es aquel que garantiza a la población un índice razonable de satisfacción de necesidades, una cobertura de servicios básicosal alcance de la mayoría, un sistema eficiente de transporte, una política incluyente sobre el espacio público, una distribución equitativa de áreas verdes… En fin: un modelo exitoso de ciudad tiene que ver, en primer lugar, con la calidad de vida de sus habitantes.

En la región hay brillantes ejemplos. A menudo se ha citado a Curitiba como un modelo de gestión del transporte público. Pero el caso más deslumbrante es, sin duda, Medellín. Ciudades que cumplen todos los requisitos anteriores y los superan largamente con creatividad, inclusión social, sostenibilidad, innovación… A la vista de semejantes ejemplos resulta difícil entender qué clase de retorcido razonamiento ha llevado a los ecuatorianos a aceptar como válida la afirmación, tan repetida, de que el sistema de gobierno municipal instaurado por el Partido Social Cristiano en Guayaquil durante los últimos treinta años es un modelo exitoso.

Porque vamos a ver, podríamos llenar esta columna de cifras: llenémosla de preguntas. Considerando las ciudades más pobladas del Ecuador, ¿cuál de ellas tiene el mayor índice de necesidades básicas insatisfechas? El agua potable, por ejemplo, un servicio tan elemental en esta crisis sanitaria, en la que se pide a la población lavarse las manos a cada momento: ¿qué ciudad tiene la menor cobertura de agua potable? Y si la distancia social es la principal arma contra la pandemia, ¿en qué ciudad la gente vive más hacinada? ¿En cuál encontramos el mayor número de barrios donde familias enteras comparten cuartos de pocos metros cuadrados? ¿Y las áreas verdes? ¿Dónde están peor repartidas? En definitiva, ¿cuál es la ciudad más excluyente del país? ¿Y cuál tiene el mayor índice de inseguridad relacionado, precisamente, con esa exclusión?

A principios de los noventa, Medellín era la ciudad más violenta del mundo. Hoy es una de las más seguras gracias a una política de inclusión de los barrios marginales, a los que se proveyó de servicios básicos, se les integró en una red de transporte público de primera calidad, se les dotó de infraestructura cultural y de alternativas para el uso del tiempo libre. En Guayaquil, en cambio, la alcaldesa pide a gritos a la Policía que dispare, porque en treinta años de gobierno municipal de su partido no se ha contemplado ninguna alternativa para luchar contra la inseguridad que no sea el plomo. ¿Eso es un modelo exitoso? ¿En serio?

Hay una tendencia, bastante justificada, a culpar al centralismo por la falta de preparación de la ciudad para afrontar esta emergencia. Y sí: es obvio que ciertas decisiones del gobierno central, tan absurdas como la de eliminar algunas de las instituciones sanitarias históricas y emblemáticas de Guayaquil, contribuyeron a dejarla desprotegida. Pero a la hora repartir responsabilidades el modelo socialcristiano de administración no se queda atrás del centralismo.

Alguna lección tenemos que aprender los ecuatorianos de la crisis del coronavirus. Sobre todo en Guayaquil, donde esa crisis tuvo ribetes de tragedia. Quizá lo primero sea comprender que nos hemos pasado treinta años elogiando un modelo de administración de la ciudad para el cual nunca ha sido una prioridad la solución de los problemas relacionados con la exclusión social y la miseria. Y que ya es hora de cambiarlo.

Fuente: Expreso, 1er Impacto

Fiscalía del Guayas investiga la identidad de 131 cadáveres

La Fiscalía del Guayas investiga la identidad de 131 cadáveres en estado de descomposición. Los restos están dentro de contendedores en un hospital. También, indagan el cometimiento de varios delitos- entre ellos- negligencia en el manejo de cuerpos por parte de funcionarios públicos. Según la fiscal provincial, se indaga el incumplimiento de protocolos que derivó en que ahora existan cuerpos cuya identidad es desconocida. En total se investiga 5 contenedores con cadáveres de los hospitales del IESS, Teodoro Maldonado Carbo y Ceibos; además, del Hospital del Guasmo del Ministerio de Salud. En los 3 contenedores de este último, se registra la situación más crítica: en uno hay 120 cuerpos y solo 36 fueron identificados a través de las huellas dactilares, en el segundo contendor hay 81 cadáveres y solo 66 fueron reconocidos, y en el tercero hay 36 muertos de los cuales solo 4 pudieron ser identificados. En total, desconocen los nombres de 131 personas que murieron en medio de la pandemia.

 Para conocer la identidad de esos cuerpos, la Fiscalía aplicará un proceso antropológico, es decir, por medio de características físicas. Mientras tanto, los cuerpos en estado de descomposición continúan en los patios de esta casa de salud mientras las autoridades intentan identificarlos. Los funcionarios públicos investigados pueden cumplir una pena de hasta 3 años de prisión si son declarados culpables. Por dos días, Ecuavisa ha solicitado una entrevista con Jorge Wated, responsable del levantamiento de cuerpos, pero hasta el cierre de este reportaje, no obtuvimos respuesta.

Fuente: Ecuavisa, 1er Impacto