Los ‘cuidacarros’ gastan 9.16% de lo que ganan en bioseguridad

Los ‘cuidacarros’ de Guayaquil se han hecho expertos en sacar cuentas y en administrar el ‘billete’. Ahora deben calcular cuánto del dinero que ganan tienen que destinarlo a gastos de bioseguridad, principalmente, mascarillas, alcohol antiséptico y gafas de protección.

Si bien, quienes se dedican a esta actividad están ‘felizotes’ porque tienen más ‘camello’ a raíz de la vigencia del semáforo sanitario amarillo, también son conscientes de que un porcentaje de sus ganancias deben dedicarlo a protegerse del coronavirus, ¡no hay de otra!

Ese juego matemático no solo implica la habilidad numérica, sino la creatividad para ‘estirar’ la plata hasta donde aguante. Para ver de qué manera se puede economizar, en una labor que les deja lo necesario para vivir.

Por ejemplo, cada uno de ellos gana, en promedio, 10 dólares al día desde que la ciudad superó la alerta roja, según cuentan Marcos Alvarado, Washington Sagnay y Pedro Abad, tres vigilantes de coches. Es decir, ganan 240 dólares mensuales, considerando que descansan un día por semana.

Cada mascarilla les vale un dólar. Son de esas de tela que venden los comerciantes informales en las calles. Si el sol se porta amigable y no ‘asoma’ mucho por la ciudad los siete días, ese mismo cobertor lo usan una semana, pues no lo empapan tanto de sudor y pueden lavarlo sin que coja mal olor. Si la semana es calurosa, cada tres días cambian de mascarilla. Por lo tanto, otra ‘lata’ más a la lista de egresos.

Indistintamente de que deba o no adquirir otro protector facial, Marcos compra por semana una fundita de detergente de un dólar y una de cloro, de $0.50 centavos, para lavarlas. A ello se suma una botella de alcohol, de dos dólares. “Son gastos que toca hacerlos porque toca prevenir como sea esta enfermedad”, menciona.

Pedro y Washington han adoptado la misma costumbre. Por tal razón tienen similares gastos. La diferencia es que Marcos, además, adquirió un casco fabricado artesanalmente, que tiene una visera plástica que sirve para cubrir la cara. Pero es un objeto que no piensa cambiar pronto.

Washington no tiene aquel elemento que va en la cabeza, pero en cambio utiliza un par de guantes de 0.50 centavos por día. “Los uso porque siempre estos en contacto con los carros, además de que en la calle hay bacterias”, dice.

Pedro complementa el uso de la mascarilla con unas gafas que le tapan los ojos y que no debe renovarlas tan seguido, por suerte. Un alivio teniendo en cuenta que debe pagar mensualmente $75 por el alquiler del cuarto que renta.

Los tres ciudadanos, generalmente, tienen en común el uso semanal de dos mascarillas, una funda de cloro, una funda de detergente y una botella de alcohol. Todo ello suma $22 al mes y esa cifra representa el 9.16 por ciento del salario que ganan.

Ese rubro es algo en lo que antes no invertían los tres colegas, pero asimilan que es uno de los cambios que ha sufrido su ocupación, igual que muchas otras, como efecto de la pandemia que se instaló en el planeta.

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto

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