Fingió que la asaltaron para justificar dinero que se gastó

Un mujer de 28 años de edad no sabía cómo justificar un gasto de 2 mil 400 dólares y decidió simular un asalto callejero, pero le salió mal la jugada. Ahora la fémina enfrenta dos problemas, con sus familiares a quienes tiene que explicar en qué gastó el dinero y por qué lo hizo; y el segundo dilema, una contravención por haber utilizado el Sistema Integrado de Seguridad ECU-911, para denunciar una falsa alerta de robo.

El hecho se reportó la tarde de ayer martes 7 de julio en el Centro Histórico de Cuenca.

Según el parte policial, tras la alerta acudió personal motorizado de la Policía, cuyos agentes contactaron con la presunta víctima. Durante el interrogatorio los agentes policiales determinaron que no había testigos del hecho, además descubrieron inconsistencias en el relato de la mujer.

Dentro del procedimiento y explotación de los videos de las cámaras de seguridad de la entidad financiera, donde según lo dicho por la supuesta víctima había retirado el dinero, se comprobó que en todo el día no había hecho ningún movimiento bancario. Tras las dudas, la mujer aceptó que se trató de una mentira para evitar inconvenientes con su familia.

La sospechosa fue detenida y durante la audiencia de formulación de cargos, el juez de Flagrancia ordenó el pago de cien dólares por mal uso de la línea de emergencia 911. A ello se suma la explicación que deberá dar a la familia por el gasto del dinero. 

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto

’Noqueado’ por la muerte

Hasta el mediodía de hoy miércoles 8 de julio, la muerte de Santos Roberto Vera era un misterio. Mientras los familiares argumentaban que su deceso pudo haber sido a causa de golpes, la Policía esperaba de los resultados de la autopsia.

Lo cierto es que los deudos no salen del asombro tras haberlo encontrado sin vida en su vivienda, en el barrio Las Mercedes de la parroquia La Esperanza de la ciudad de Quevedo, en Los Ríos.

La hermana del fallecido, Clara Vera, se llevó una fuerte impresión al verlo, la tarde del martes 7 de julio, que estaba inmóvil sobre su cama, por lo que rápidamente llamó a los vecinos para que le presten ayuda y poder hacer algo, sin embargo, todo esfuerzo fue en vano ya que estaba sin vida.

La mujer explicó que días atrás había conversado con su ñaño y este no presentaba ningún síntoma de COVID-19, por lo que recalcó que a él lo mataron y ahora espera que la justicia divina también se haga presente para que su muerte no quede en la impunidad.

La jefa del circuito La Esperanza, María Fernanda León, estuvo al frente del procedimiento.

La oficial detalló que por medio de las llamadas de los vecinos acudieron al sitio para ver lo que pasaba, y efectivamente lo encontraron sin vida tendido en la cama.

Según un reporte policial, el occiso presuntamente estuvo tomando el sábado 4 todo el día. Luego se habría encerrado en su vivienda y no se descarta que haya sufrido una intoxicación.

El cuerpo fue llevado hasta la morgue de Quevedo para la respectiva autopsia y así poder determinar qué fue lo que le pasó. 

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto

Evitó robo de caja fuerte de una casa vecina

Un vecino que miraba tras las cortinas de la ventana de su casa evitó un gran robo a una vivienda del barrio. Los presuntos autores fueron detenidos y se hallan con prisión preventiva.

Eran aproximadamente las 17:00 de ayer lunes 6 de julio cuando un hombre se sorprendió al observar a cuatro sujetos, con casacas similares a las usadas por la Policía y con un logo de la Dinased, que desde el interior de un vehículo Kia Sportage activaron el sistema eléctrico de una vivienda de las calles Benedicto XV y Del Vaticano, e ingresaron rápidamente.

Asombrado y preocupado sobre el hecho, el vecino curioso alertó a la Policía, cuyos agentes, al llegar al sitio, confirmaron que se trataba de un grupo de presuntos delincuentes que fuertemente armados intentaban robar en el domicilio. Así lo informó el jefe del Distrito de Policía del Azuay, Ángel Zapata.

El oficial agregó que son cuatro los ciudadanos, tres ecuatorianos y un colombiano, quienes portando armas de fuego y vestidos como policías habían vulnerado las seguridades electrónicas del inmueble, presumiblemente con un inhibidor o un control remoto clonado.

“El carro lo estacionaron en el patio para someter, bajo amenazas de muerte, a la familia que se hallaba en el interior de la casa. En el momento en que llegamos y tomamos procedimiento, los sujetos se aprestaban a apoderarse de una caja fuerte, donde presumiblemente los propietarios guardaban dinero y objetos de valor”, indicó Zapata.

El robo habría sido planificado y con información precisa de la actividad económica de la familia, añadió el jefe policial sin identificar ni dar detalles del modus vivendi de los afectados.

Los sospechosos fueron neutralizados por la acción de los policías que acudieron al sitio, donde descubrieron como evidencias dos armas de fuego calibre 9mm y lista para disparar, chompas similares a las que usa la Dinased, taladros, una amoladora, a más de celulares que están siendo analizados con la posibilidad de determinar si existen o no otros involucrados.

Los detenidos registran varios antecedentes judiciales por hechos similares, destacó Ángel Zapata, quien además manifestó que el grupo habría viajado desde Guayaquil para cometer el delito.

Los sospechosos fueron trasladados a la unidad de Flagrancia y anoche se les dictó prisión preventiva. 

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto