Detienen a presunto femicida de joven asesinada a pedradas

La Policía de El Oro informó sobre la captura de Freddy Paúl Loaiza Burbano, de 25 años, sospechoso de la muerte de Sara Anabell Belduma Belduma, de 26 años, quien fue encontrada muerta en un terreno baldío del cantón Pasaje, el pasado mes de mayo de 2020. Ella tenía signos de haber sido golpeada en la cabeza con un objeto contundente.

Según la Policía, la captura se dio el lunes 3 de agosto en una vivienda de las calles Independencia entre Sucre y Rocafuerte, del mismo cantón orense.

El coronel William Posso, jefe del Comando de Policía de El Oro, informó que el sospechoso tenía una boleta de captura con fines investigativos por el asesinato de la joven.

Su muerte se habría producido por agresión con un objetivo contundente (piedra), lo que causó un traumatismo del macizo facial con fractura de huesos nasales, broncoaxpiración de sangre y asfixia.

Según la policía, el estado de descomposición del cadáver no habría permitido visualizar, en primera instancia, la deformación en el rostro producido por los golpes.

Los agentes de la Dinased ahora apuntan sus investigaciones en Loaiza con quien la vieron la última vez y, según los deudos, era pareja de la fallecida.

Dentro de las indagaciones se estableció la identidad del detenido. Él fue una de las últimas personas con la que permaneció Sara Belduma, quien se dedicaba al consumo de sustancias sujetas a fiscalización, indicaron los agentes investigadores.RELACIONADAS

Erick Belduma, hermano de la fallecida, dijo que la madrugada del lunes 18 de mayo de 2020, Sara llegó a casa con un hombre de barba, se sirvieron comida y luego salieron. El joven aseguro que, al ser su hermana consumidora, solía perderse de dos a tres días; sin embargo, la tarde del jueves llegó un amigo a contarle que la encontraron muerta.

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto

Un niño con hambre y moretones a cuestas fue rescatado por agentes de Tránsito

Christian Carrillo y Jairo Gómez lo vieron caminar solo y desorientado. Los dos agentes de Tránsito cumplían con su trabajo en las calles del centro de Quito cuando se percataron de que el niño, de unos 4 años, deambulaba por el sector. Estaba asustado y hambriento, relataron los uniformados.

El hecho ocurrió la tarde del 3 de agosto en la calle Abdón Calderon, en La Colmena, en el centro de la capital. Según los agentes, el infante desconocía los nombres de sus padres e iba a la casa de su abuela cuando los miembros de la Agencia de Tránsito lo encontraron.

Para mitigar su hambre, Carrillo y Gómez compartieron con el niñito un pedazo de pan y un poco de yogurt mientras trataban de averiguar su identidad y el paradero de sus progenitores. Al parecer, el menor había sido víctima de maltrato. “Tenía algunos hematomas, pero estaba estable”, indicó uno de los uniformados.

No hallan a los padres

Algunos transeúntes del sector también vieron al niño y quedaron apenados ante la situación. En ese instante, los agentes llamaron al ECU 911 para informar sobre el incidente y tiempo después los miembros de la Policía especializada en niños y adolescentes llegaron al lugar para encargarse de darle seguimiento al caso.

Pese a que trataron de ubicar a los padres del pequeño hasta el momento no han tenido suerte por lo que este permanece bajo custodia de los organismos de apoyo. Según la Policía, desde que se inició la crisis sanitaria han recibido 174 denuncias sobre maltrato infantil a escala nacional.

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto

En Guayaquil, clausuran hostales y una casa utilizada como alojamiento

En un operativo de control conjunto entre la Intendencia de Policía del Guayas y la Policía Nacional, dos alojamientos y una vivienda utilizada ilegalmente como hostal fueron clausurados en el centro de Guayaquil.

Aquella acción legal fue ejecutada luego de una denuncia ciudadana, en la que se detallaba que los sectores donde se ubican tales lugares se han tornado peligrosos, ante la presencia de personas de dudosa procedencia, quienes buscan ‘cuerpos’ con sexoservidoras que ‘camellan’ en los alrededores.

La casa está asentada en las calles José Campos y Rumichaca, mientras que los hostales quedan, uno en Riobamba y Víctor Manuel Rendón y otro en José Campos, entre García Avilés y Rumichaca.

Según informó la Policía, los hoteles fueron cerrados porque, entre algunas irregularidades, no tenían funcionando las cámaras de seguridad, no contaban con un botón de auxilio e incumplían normas de sanidad.

Mientras que el domicilio era utilizado como sitio de hospedaje con fines comerciales, a pesar de no estar habilitado para ello. 

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto