Roce de bus mató a dos motorizados

Alfredo Vinces tenía todo listo para su viaje a Italia que sería hoy jueves 8 de octubre de 2020. Se sentía contento por la oportunidad de trabajo que se le había presentado en el exterior.

Sin embargo, nunca se imaginó que una llamada cambiaría todos los planes de realizar sus sueños. Esto debido a que le avisaron que su tío, Fabián Vinces, quien lo crió como si fuera su padre, se accidentó en la vía Buena Fe, a la altura del recinto Los Ángeles, y había perdido la vida.

Según el reporte de los agentes de la Comisión de Tránsito del Ecuador, un choque por alcance entre un bus de la cooperativa Bolívar y la motocicleta en la que viajaba Vinces, provocó el percance mortal.

Alfredo detalló que su tío le habría estado dando un aventón a su amiga Letty Leones, quien quedó tendida en la calzada con una de sus piernas quebradas, sin embargo, en horas de la noche también falleció.

Otro agente indicó que le brindaron la ayuda necesaria a la mujer, quien en primera instancia fue trasladada hasta una casa asistencial en Quevedo, pero no pensó que su situación era muy grave que hasta perdió la vida.RELACIONADAS

Los fallecidos fueron llevados a la morgue de Quevedo para las respectivas autopsias y posterior sepultura. 

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto.

Se burlaban del sueño de quienes querían ser policías

Una mujer y tres hombres se habrían burlado del sueño de muchos jóvenes que querían ser policías, y ahora deberán responder ante la justicia por el delito de estafa al que se los vincula.

Los ciudadanos que fueron aprehendidos la tarde del miércoles 7 de octubre de 2020, serían parte de una red delictiva que ofrecía gestionar el ingreso a las escuelas de formación de policías del país.

Pero todo era mentira y la noticia le cayó como ‘balde de agua fría’ al ciudadano Juan Rodríguez Velásquez, oriundo de la parroquia Febres Cordero, del cantón Babahoyo, en la provincia de Los Ríos. El joven agricultor, de 24 años, llegó a depositarles a los presuntos estafadores la cantidad de 5.000 dólares en pagos diferidos. “Incluso hasta la semana pasada les deposité $160 porque dijo que este mes debía presentarme en Quito para ver en qué escuela me tocaba”, comentó la víctima.

Tanta era la emoción de Juan que para reunir los primeros $2.100 del ‘ingreso’, tuvo que prestarle dinero a su progenitor. Luego el ‘contacto’ le pidió $500, después $400 y nuevamente $500; supuestamente para las pruebas psicólogas e indumentaria.

La negociación ya tenía más de un año, pero según los datos recabados por la Dirección de Asuntos Internos de la Policía Nacional, esta red delictiva ya había estafado a otras personas en los dos últimos años. De ahí que se logró ejecutar el operativo Cristal 14 en tres provincias del país, donde se ubicó a los cuatro sospechosos.

El jefe de la Dirección de Asuntos Internos, Ramiro Ortega, informó que dos de los aprehendidos son exgendarmes dados de baja por mala conducta profesional. Señaló también que uno de los procesados se encargaba de enganchar a las víctimas, mientras que las otras personas alquilaban sus cuentas para recibir los depósitos.RELACIONADAS

Se calcula que existen unas 40 personas afectadas, quienes habrían entregado montos de entre 3.000 y 5.000 dólares por los supuestos trámites.

La investigación se lleva a cabo en Los Ríos, donde se han presentado más denuncias sobre este delito. Los afectados esperan al menos recuperar el dinero que se les llevaron, así les toque renunciar al sueño de ser policías. 

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto.

¡Cuidado lo ‘limpian’ mientras anda por la 22 y Capitán Nájera!

Aprovecharon una distracción para sorprenderlo y robarle. Dos delincuentes le arrebataron sus pertenencias a un hombre que estaba parado en  una de las veredas de las calles 22 y Capitán Nájera, en el suburbio de Guayaquil. El hecho quedó filmado en una cámara de vídeovigilancia del sector.

En la grabación se observa a la víctima salir de un callejón hacia el borde de la vereda y mirar en todas las direcciones, como si estuviera esperando a alguien. Coloca sus  manos en la cintura y luego en la cabeza, mientras a lo lejos se nota que dos sujetos vienen caminando hacia él.

Los desconocidos avanzan unos pasos y luego empiezan a correr, aproximándose rápidamente al transeúnte. Uno de los pillos, vestido con pantaloneta y camiseta oscura, lleva en las manos un arma de fuego e intimida al confiado caminante, mientras el otro individuo le quita sus pertenencias.RELACIONADAS

El afectado se resiste al atraco e intenta caminar hacia la calzada, pero ambos antisociales finalmente logran dominarlo y arrebatarle lo que cargaba en sus bolsillos, luego escaparon. Entonces, desesperado, el perjudicado toca el timbre de una vivienda de la populosa zona para pedir ayuda. Luego sale corriendo para ver si alcanza a los delincuentes, pero nada. El delito contra él estaba consumado.

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto.