¡Mente envenenada!

Juana (nombre protegido) cerró sus ojos mientras recordaba los abrazos que le daban sus pequeños familiares, de 9 y 5 años, quienes fueron envenenados el martes en Pifo, nororiente de Quito. “Sus bracitos me rodeaban completamente”, dijo sentada en las gradas de la morgue, occidente de la capital, la mañana de ayer.

Ella y otros dos familiares fueron a retirar los dos cadáveres para llevarlos a Yaruquí y sepultarlos. “Eran unos niños inocentes. Ahora son unos angelitos en el cielo”, lamentó durante la espera.

Juana prefirió no mencionar a la madre de los fallecidos, quien se encuentra en el hospital de Calderón, en el norte de la urbe, luego de ser transferida del hospital de Yaruquí. Ella, quien es sospechosa de envenenar a sus niños, también tomó el líquido letal.

Además, la mujer fue señalada por la muerte de un hombre, cuyos restos estaban en la misma vivienda donde fallecieron los niños. Juana no sabía quién era esa persona hallada dentro de una funda en avanzado estado de descomposición y cubierto con cemento.

PIFO
Un día después de los hechos, la Policía mantuvo la custodia del piso en donde hallaron los tres cuerpos de las víctimas.ANGELO CHAMBA

Pero la policía ya lo identificó con la toma de huellas dactilares, según Iván Naranjo, jefe de Muertes Violentas de la Dinased. “Es una persona de 35 años y estaba reportada como desaparecida. Es un amigo cercano de la señora”.

El ‘pana’ de la sospechosa habría muerto cinco o seis días antes de la tragedia y para ocultarlo, la mujer fue a una ferretería a comprar cemento e intentó hacer una especie de pared, señalaron las pericias.

El mayor Naranjo explicó que el protocolo de autopsia determinó que la tercera víctima fue asfixiada y envenenada. “Presumimos que tomó el mismo líquido que estaba en el organismo de los menores”.

Envenenó a su marido

Juana decidió ya no conversar sobre los niños, quienes tenían la costumbre de jugar en la terraza de la casa de Pifo. “Si leo algo de ellos, seguramente me lastimará más”, dijo antes de ingresar al anfiteatro.

Mientras los parientes de los menores aguardaban por los cuerpos, en el Distrito Eugenio Espejo –cercano a la morgue– los investigadores revelaban detalles sobre la mujer que presuntamente envenenó, además, a una chica que cuidaría de los niños previo a las muertes. Ella también está en el hospital.

Fausto Olivo, jefe nacional de la Dinased, explicó que la sospechosa habría tenido problemas dentro de su familia. “Al esposo, que ya no convivía con ella, le pasó algo parecido y fue hospitalizado. Estuvo en terapia intensiva”.

PIFO
La pariente de los menores de edad llevaba consigo un acta en la que se detallaba la causa del fallecimiento.ANGELO CHAMBA

Por todos estos envenenamientos, Olivo dijo que se hará un análisis mental de la madre de los niños. “Nos encontramos ante una persona con una posible alteración psicológica”, añadió.

Para Armando Camino, jefe del área de salud mental del Club de Leones, este tipo de análisis será muy necesario. “Se debe saber si la señora presentó ideas delirantes e incluso alucinaciones que la obligaron a cometer todo eso”.

El especialista explicó que la implicada pudo presentar un comportamiento ‘larvado’. Es decir, que tenía esa clase de ideas pero que no se manifestaron sino hasta después de cierto tiempo. “La historia de una persona y sus antecedentes influyen mucho en la conducta humana, que es bastante incierta”, puntualizó.

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto.

Se quiso hacer pasar como pastor para no ir a prisión

Pese a que en la audiencia de flagrancia un sujeto quiso hacerse pasar como pastor evangélico, el juez Galo Almeida Tapia, de la unidad judicial de Balzar, le ordenó la prisión preventiva para investigarlo sobre un presunto abuso sexual a su sobrina, de 13 años.

Tras culminar la audiencia realizada el miércoles 28 de octubre de 2020, los policías tuvieron que sacar rápidamente al procesado porque los habitantes querían hacer justicia por mano propia. Esto, debido a que también habría abusado sexualmente de sus dos hijas adoptivas.

La abuela de las dos menores aseguró que el sospechoso no es pastor evangélico. “Desde hace dos años asiste a la iglesia de nuestro barrio, pero solo es hermano evangélico. No sé cómo mi hija no se había dado cuenta de lo que este señor le hacía a las bebés”, dijo enfurecida la mujer.

La mamá de las niñas contó que cuando estaba visitando a unos familiares en el cantón El Empalme, se enteró de que habían denunciado a un sujeto por el supuesto abuso a sus dos hijas. Al llegar a su natal Balzar se llevó la gran sorpresa al conocer que su propio conviviente habría cometido el delito y estaba detenido porque una tía paterna denunció el hecho.

El fiscal de Balzar, Galo Almeida, informó que la instrucción fiscal por este delito tipificado en el artículo 170 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), durará 90 días.RELACIONADAS

Acotó el funcionario judicial que el procesado, en la audiencia de flagrancia, se hizo pasar como pastor evangélico, al parecer, para tratar de evitar la prisión. 

Fuente: Diario Extra, 1er Impacto.