Joven se salvó del aluvión, pero su ‘panita’ no

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El cuerpo de César Chamorro navegó en un mar de lodo por, al menos, diez cuadras. El aluvión se lo llevó mientras jugaba un partido de vóley en una cancha de La Comuna, en el occidente de Quito.

Al menos 50 personas disfrutaban del encuentro deportivo la tarde del lunes. De repente, un estruendo empañó la alegría de los peloteros. Una ola color café cubrió el sitio y arrastró a los asistentes y jugadores.

Yordy Ponce alcanzó a huir del lugar. Saltó desde una altura de cuatro metros hacia la maleza, pero a su ‘pana’ lo remolcó la corriente. “Yo me salvé, pero no todos corrieron con la misma suerte. Hay más de diez desaparecidos”, manifestó.

A pocos metros, su hermano Luis rodeaba el auto en el que Pastusito (como llamaban a Chamorro de cariño) ejercía el taxismo informal. Quedó varado en medio del terreno, con los vidrios destrozados por la fuerza del lodazal.

“No puedo creer que ya no lo voy a ver. Me conoce desde que era un niño. Tenía unos ocho años cuando llegue. Era el dueño de casa”, rememoró.

El vecino cree que la mayoría de los afectados que estaban en la cancha son residentes del lugar y teme que, al menos, una veintena de ellos aún estén sepultados. Por otro lado, los comuneros estiman que unas 30 casas fueron afectadas por la tragedia. En la calle Munive, los muros quedaron teñidos de lodo y muchos de los vecinos salieron con escobas a despejar los escombros.

Sin sustento para su hija

Una llamada telefónica terminó con la calma de Amparo Cotacachi, otra residente del área. Esa tarde había salido de su hogar para abastecerse de los productos que comercializa en una pequeña furgoneta. “Un familiar me preguntó si me había llevado el auto y yo le dije que no porque tenía ‘pico y placa’. Solo me contestó: ‘Pues ya no está afuera’”, narró.

La desesperación y la impotencia se apoderaron de la ibarreña. Como pudo llegó al sector para iniciar la búsqueda de su vehículo, herramienta de trabajo con la que alimenta a su hija de cinco años, pero no hubo resultados.

La lluvia y la oscuridad (el aluvión arrancó algunos postes y afectó al alumbrado público) no le permitieron continuar y resignada volvió a casa.

Sin embargo, a la mañana siguiente, a cinco cuadras de su vivienda, fueron encontrados cinco vehículos. El suyo estaba irreconocible. Ni una sola lata blanca quedó intacta en la carrocería. “No tengo seguro. No sé qué voy a hacer… Ahora lo voy a llevar a un terreno de un amigo, pero el auto no sirve para nada”.

El inmueble que arrienda en la zona también sufrió daños. “No fueron muy graves, pero igual es pérdida. Mi nena estaba bien asustada”, añadió.

Cientos de personas de la Comuna Alta y Baja y del sector de La Gasca se concentraron en las calles para limpiar el desastre que el aluvión dejó en ese populoso sector. Entre zapatos, muebles, otros enseres y escombros, la familia Iza buscaba a dos de sus miembros. A Rosa María Guamán se la llevó el lodo, así como la caleta de adobe en la que vivía con su hija, su yerno y sus dos nietos. “La chica que tenía discapacidad también está desaparecida. Los estamos buscando desesperados”, mencionó Martha Chicaiza, allegada de los afectados. La mujer aseguró que sus parientes no tienen un lugar al cual ir. 

1.831

personas trabajan en las tareas de rescate y limpieza.

Lista de fallecidos

Hasta ayer, había 23 personas muertas. Se difundió el nombre de 13 de ellas.

1. César Raúl Puma Ipiales

2. Manuela Susana Cañaveral Contreras

3. César Emilio Chamorro Benavides

4. Ángel Ramón Ceballos Hernández

5. Francisco Fabián Rea Lozado

6. Bertha Georgina Utreras Ramírez

7. Pedro Vicente Bayas Sánchez

8. Luis Alfredo Llanga Ortiz

9. Ramiro Cristóbal Fernández Maila

10. Luis Miguel Conza López

11. Alberto René Loma Noroña

12. René Marcelino Pérez Narváez

13. Jorge Mejía

Albergues para los afectados

Daniela Valarezo, secretaria de Seguridad y Gobernabilidad, explicó que existe todo un contingente para mitigar los daños que dejó el aluvión. Por el momento, están habilitados dos albergues para los afectados. El primero, ubicado en La Y (norte), acogerá a quienes den negativo para una prueba de COVID-19. Y el segundo, en el Distrito Eloy Alfaro (sur), a los afectados que den positivo por coronavirus.

“Al momento están vacíos porque los damnificados se están quedando con sus familias… Igual, en estos albergues también hay un espacio para sus animales”, informó. 

Fuente: Diario Extra, Primer Impacto.

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